Apenas habían transcurrido siete minutos en el Amex Stadium cuando Diego Gómez dibujó un golazo. El mediocampista paraguayo del Brighton recibió un pase de Olivier Boscagli en la zona central, levantó la cabeza, detectó que el arquero Walter Benítez estaba demasiado adelantado y soltó un derechazo descomunal desde 51 metros que se elevó por encima del guardameta y terminó en el fondo de la red. El gol, candidato inmediato al Premio Puskas, fue la postal más impactante de la goleada por 5-0 sobre el Crystal Palace por la fecha 8 de la Premier League.
La jugada se gestó en una transición rápida. Cuando Gómez se giró con el balón controlado, los atacantes del Brighton estaban demasiado agrupados como para habilitar un pase hacia adelante. Lo que en otro contexto habría sido una pausa para reorganizar el juego, el paraguayo lo convirtió en una decisión de audacia pura. En lugar de buscar una vaselina suave, como suelen intentar quienes se animan a disparar desde semejante distancia, golpeó el balón con potencia suficiente para que el argentino Benítez, pese a su desesperada carrera hacia atrás, no pudiera alcanzarlo. "¡Dios mío! Qué golazo", celebró el Brighton en sus redes sociales.
El propio Gómez admitió que la emoción lo desbordó. "Cuando marqué no sabía hacia dónde correr, no sabía qué hacer", reconoció ante la periodista Natalie Gedra en declaraciones recogidas por Sky Sports. "Cuando recibí el balón, sabía que el portero estaba un poco adelantado. Estaba muy contento con el gol. Se trata de la unión y la intensidad. Seguimos haciendo esto en los entrenamientos y en los partidos", completó el volante, que llegó al club inglés procedente del Inter Miami a principios de 2025.
El disparo de Gómez no fue solo una pieza de colección estética, sino también un hito estadístico. Se trató del gol marcado desde mayor distancia en la Premier League desde 2017, cuando Wayne Rooney sacudió las redes del West Ham con un remate desde 58 metros durante su segunda etapa en el Everton. La comparación con otro antecedente ilustre resulta inevitable: el célebre gol de David Beckham desde el centro del campo ante el Wimbledon en la temporada 1996-97, aquel que catapultó la carrera del inglés en el Manchester United. Mientras Beckham apeló al efecto con el interior del pie, el paraguayo confió en la potencia bruta de su golpeo.
Walter Benítez, ex arquero de la selección argentina y habitual suplente en el Palace, fue titular debido a la lesión de Dean Henderson, quien arrastra un problema en el tobillo. El guardameta se vio sorprendido por la velocidad de la transición del Brighton y por la rapidez con la que Gómez tomó la decisión de disparar. Tras el gol, Benítez quedó expuesto y la imagen de su carrera en reversa hacia el arco, sin poder evitar que el balón lo superara, se viralizó de inmediato en las redes sociales.
La goleada, sin embargo, excedió con amplitud el momento estelar del paraguayo. El partido quedó prácticamente definido antes del entretiempo. A los cuatro minutos, un autogol de Jaydee Canvot abrió el marcador, y casi de inmediato llegaron las anotaciones de Gómez y el sueco Yasin Asari para establecer un 3-0 demoledor con el que se fueron al descanso. En el segundo tiempo, Charalampos Kostoulas amplió la cuenta apenas tres minutos después del reinicio —el tanto fue confirmado por el VAR—, y sobre el cierre, Jack Hinshelwood selló la goleada con un disparo junto a la escuadra izquierda tras un tiro de esquina.
La victoria catapultó al Brighton a la tercera posición de la tabla con 16 puntos en siete partidos, una campaña que lo mantiene en la pelea directa con el Manchester City y el Arsenal en los puestos de vanguardia. Bajo la dirección del técnico alemán Fabian Hürzeler, el equipo acumula 23 goles en lo que va de la temporada y se consolidó como el conjunto más peligroso desde larga distancia en toda la competencia: intentó cinco disparos desde más de 50 metros solo en esta campaña, mientras que el resto de los clubes de la liga suman ocho entre todos.
Para Gómez, de 23 años, el golazo representó su primera conquista en la liga esta temporada, aunque la afición del Brighton ya conocía su capacidad para golpear desde lejos. En su primera campaña en Inglaterra, el ex compañero de Lionel Messi en Inter Miami marcó cuatro goles en la victoria por 6-0 ante el Barnsley por la Carabao Cup, uno de ellos con una semivolea potente desde 32 metros. Ahora, con un disparo que roza lo inverosímil, el paraguayo sumó su nombre a la lista de futbolistas que convirtieron desde el centro del campo en la liga más competitiva del mundo.
El Crystal Palace, en las antípodas, quedó hundido con apenas 7 unidades y se asomó a la zona de descenso tras una jornada en la que fue superado en cada sector del campo de juego.