El candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro limitará a un plazo de dos años las ayudas del Bolsa Familia, el principal programa social de subsidios para familias pobres en Brasil, en los casos en que el beneficiario consiga un empleo. La propuesta llega a menos de una semana de la segunda vuelta electoral, en una contienda que las encuestas describen cada vez más ajustada.
Según detalló Daniella Marques, coordinadora económica de la campaña y una de las candidatas a asumir el Ministerio de Hacienda en caso de victoria, el beneficiario podrá permanecer en el programa durante ese período mientras busca empleo o emprende un negocio. Cumplido el plazo, si supera el nivel de renta mínimo, será desvinculado y dejará de recibir las ayudas, explicó en una entrevista con la emisora CBN Bahia.
La medida fija una regla de transición para quienes logren insertarse en el mercado laboral, pero contempla un mecanismo de reingreso automático si la situación económica del beneficiario empeora. "Va a haber una regla de transición de dos años para que (el beneficiario) pueda abrir su negocio o aceptar un empleo formal. Y un retorno automático en caso de que salga mal", afirmó Marques.
La funcionaria, que presidió el banco público Caixa Econômica Federal, aclaró que no habrá desvinculación del beneficiario si, transcurrido el plazo, no ha conseguido empleo. Según explicó, el objetivo es incentivar el ingreso al mercado laboral sin dejar desprotegidas a las familias que no logren superar el umbral de pobreza en ese período.
Entre las primeras acciones que impulsará si resulta electo el próximo domingo, Bolsonaro propondrá una enmienda constitucional para establecer un límite al gasto público, en una iniciativa inspirada en el presidente argentino Javier Milei. La medida se complementaría con un recorte impositivo, de beneficios fiscales y de trámites burocráticos, al que el candidato denominó "tijeretazo".
Flávio Bolsonaro, el candidato más votado en la primera vuelta con el 47% de los sufragios, había desmentido semanas atrás las acusaciones de la campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que le atribuían la intención de terminar con este subsidio de 691 reales (136 dólares) del cual dependen casi 19 millones de familias. El programa fue creado en 2003 durante el primer mandato de Lula y es considerado uno de los factores centrales en la reducción de la pobreza en Brasil durante la primera década del siglo.
Lula afirmó este lunes que se sintió "muy incómodo" al debatir cara a cara con Flávio Bolsonaro, a quien definió como un "miliciano preparado para mentir". El pronunciamiento llegó un día después de que ambos protagonizaran su primer debate televisivo de cara a la segunda vuelta del 25 de octubre, en un encuentro tenso marcado por cruces de acusaciones de corrupción sobre familiares de ambos candidatos.
"Les confieso que me sentí muy incómodo de participar en un debate con un miliciano, una persona descalificada, de la que no es posible sacar ni una sola media verdad", afirmó el líder progresista en un video publicado en sus redes sociales. Flávio Bolsonaro, hijo primogénito del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, ha sido señalado por sus nexos con parientes de grupos paramilitares de Río de Janeiro.
Lula, que busca su cuarto mandato no consecutivo, recordó que a lo largo de su carrera ha debatido con dirigentes como Donald Trump, George W. Bush, Bill Clinton, Barack Obama, Xi Jinping, Vladímir Putin o Emmanuel Macron, pero nunca con alguien como su rival actual. "Porque fue preparado para mentir, fue preparado para no respetar la sabiduría del pueblo brasileño. El pueblo brasileño no se merece eso", expresó el candidato del Partido de los Trabajadores (PT).